Ningún éxito garantiza lealtad
David liberó a Keila y, aun así, Dios le advirtió que sus habitantes lo entregarían. Lo que aprendemos allí es que la obediencia no compra la fidelidad de los demás: nuestra confianza final descansa solo en Dios.
David liberó a Keila y, aun así, Dios le advirtió que sus habitantes lo entregarían. Lo que aprendemos allí es que la obediencia no compra la fidelidad de los demás: nuestra confianza final descansa solo en Dios.
Ni orgullo ni falsa humildad: la medida de fe que Dios nos dio no está para esconderse, sino para glorificarlo.
Dios no responde al volumen del clamor, sino al corazón.
La iglesia de Tesalónica era joven, estaba bajo presión y no tenía precedentes cercanos que imitar. Sin embargo, mostró marcas concretas de una obra genuina de Dios. ¿Se ven esas mismas marcas en tu iglesia?
¿Puede un creyente genuino dudar de la bondad de Dios? El Salmo 73 dice que sí, y nos muestra el único camino de regreso.
Bendecir a Dios no es un acto casual ni superficial, sino que exige una postura del alma de completa sumisión y adoración.
El himno «Él me sostendrá» nos recuerda no solo que desconocemos el futuro, sino también que en cada momento necesitamos repetirnos esa verdad que alienta permanentemente nuestra fe. Este himno, popularizado en la actualidad por Matt Merker (Getty Music), tiene sus raíces en un texto de Ada Habershon, quien lo escribió precisamente para fortalecer a…
El Salmo 91 es un texto precioso y de inmenso aliento; sin embargo, el desafío reside en nuestra interpretación.
El Salmo 46 es un testimonio de confianza en la persona de Dios que les permitió atravesar en paz una circunstancia apremiante y, al mismo tiempo, ver la soberanía de Dios en acción a su favor.
A veces la percepción común es que solemos creer que Dios tiene a ciertos “elegidos” a quienes les revela con absoluta nitidez sus propósitos, planes y perspectivas.